Un líder de una banda criminal fue asesinado a tiros a las afueras del aeropuerto internacional José Joaquín de Olmedo de Guayaquil en una emboscada donde los pistoleros ocultaron sus armas entre flores y peluches. El ataque ocurrió el 18 de junio, cuando la víctima llegaba al terminal aéreo en compañía de sus escoltas, según reportó la BBC.
El hecho evidencia la creciente sofisticación de los grupos delictivos en Ecuador, que han llevado la violencia a espacios públicos y concurridos. Guayaquil, principal puerto y ciudad más poblada del país, se ha convertido en el epicentro de una guerra entre bandas vinculadas al narcotráfico que disputan el control de rutas y territorios. En lo que va de 2026, la tasa de homicidios en la provincia del Guayas se mantiene como una de las más altas de la región.
Testigos presenciales relataron que los sicarios esperaron a la víctima en la zona de llegadas del aeropuerto, camuflados entre vendedores ambulantes. "Sacaron las armas de entre los arreglos florales y dispararon directamente", declaró una fuente policial bajo anonimato. La víctima, cuya identidad no ha sido revelada oficialmente, era considerada un objetivo de alto valor por las autoridades. La Policía Nacional activó de inmediato los protocolos de investigación.
El gobierno ecuatoriano ha reforzado la seguridad en los principales aeropuertos del país tras este incidente. Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la normalización de la violencia en espacios públicos. Se espera que en los próximos días las autoridades ofrezcan más detalles sobre la identidad de la víctima y los avances en la investigación del ataque.