Un informe especial de Connectas revela que América Latina alcanzó en 2025 un pico histórico de violencia contra las mujeres, y las perspectivas para 2026 no muestran mejoría. La investigación, publicada por varios medios de la región, documenta cómo los feminicidios continúan en aumento a pesar de las legislaciones más estrictas aprobadas en diversos países. Ecuador se encuentra entre las naciones donde la violencia de género ha escalado de manera alarmante, con un incremento del 23% en los casos reportados durante el último año.

El estudio señala que, si bien algunos gobiernos han aprobado penas más severas contra los feminicidas, estas medidas han resultado poco efectivas para prevenir los crímenes. En Ecuador, la Ley Orgánica Integral para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, vigente desde 2018, no ha logrado contener el aumento de casos. Organizaciones feministas denuncian que la falta de aplicación efectiva de la ley, la insuficiencia de recursos para casas de acogida y la revictimización en el sistema judicial son factores que perpetúan la crisis.

El informe de Connectas también advierte que el Mundial de Fútbol 2026 podría propiciar un aumento en la trata de personas y la explotación sexual en los países sede, afectando desproporcionadamente a mujeres y niñas de la región. Datos de la CEPAL indican que al menos 4.473 mujeres fueron víctimas de feminicidio en América Latina y el Caribe durante 2025, aunque se estima que la cifra real es mayor debido al subregistro. Expertas en género consultadas para el informe señalan que la violencia feminicida está profundamente arraigada en patrones culturales y estructurales que requieren respuestas integrales, no solo punitivas.

Organizaciones de derechos humanos han instado a los gobiernos latinoamericanos a declarar emergencia nacional por violencia de género y a destinar presupuestos específicos para su prevención. En Ecuador, colectivos feministas preparan movilizaciones para exigir al gobierno de Daniel Noboa acciones concretas frente a esta crisis. La comunidad internacional observa con preocupación la situación de la región, donde cada día al menos 12 mujeres son asesinadas por razones de género.