En un bar del barrio madrileño de Vallecas, decenas de migrantes ecuatorianos se reunieron a las dos de la madrugada para ver el partido de Ecuador frente a Curazao por el Mundial 2026. Más que un evento deportivo, la cita se convirtió en un espacio de reencuentro y nostalgia donde la comunidad ecuatoriana en España revive los lazos con su país de origen a través del fútbol.
La diáspora ecuatoriana en España es una de las más numerosas del país europeo, con más de 400.000 personas según datos del INE. Para muchos de ellos, seguir a La Tri en el Mundial es una forma de mantener viva la conexión con su tierra. El periodista de elDiario.es que cubrió el evento describió el ambiente como una mezcla de "nostalgia y reencuentro", donde los asistentes compartían empanadas, cerveza y cánticos en español y quichua.
"Ver a Ecuador en el Mundial me hace sentir como si estuviera en Guayaquil", comentó uno de los asistentes al diario español. El bar, que normalmente cierra a medianoche, abrió sus puertas especialmente para la ocasión. Los migrantes relataron historias de su infancia en Ecuador, recordaron partidos históricos de la selección y compartieron la esperanza de que La Tri avance en el torneo. La comunidad ecuatoriana en España ha organizado peñas y grupos de WhatsApp para seguir cada partido del Mundial.
Este fenómeno refleja cómo el fútbol actúa como un puente cultural entre los migrantes y su país de origen. Para la segunda generación de ecuatorianos nacidos en España, estos encuentros también son una oportunidad para conocer las tradiciones y la identidad de sus padres. La selección ecuatoriana, consciente de este vínculo, ha realizado giras por Europa para acercarse a su diáspora. El Mundial 2026 seguirá siendo, durante las próximas semanas, el punto de encuentro de los ecuatorianos dispersos por el mundo.