La participación de la selección ecuatoriana en el Mundial de 2026 ha generado un impacto económico significativo en el país, según reporta el diario El Comercio. La mayoría de los tours familiares e individuales para viajar a las sedes del torneo se vendieron en Quito, Guayaquil y Ambato, mientras que los paquetes corporativos se concentraron en Cuenca. El fervor mundialista también ha impulsado el consumo de artículos tecnológicos y cromos del álbum oficial del certamen.
Ecuador clasificó al Mundial por cuarta vez en su historia, luego de las participaciones en 2002, 2006, 2014 y 2022. La "Tri" ha despertado una enorme expectativa entre los aficionados, que han volcado su entusiasmo en la compra de pasajes aéreos, hospedaje y productos promocionales. Las aerolíneas que operan rutas hacia Estados Unidos, Canadá y México —países sede del torneo— reportaron un incremento sostenido en la venta de boletos desde que se confirmó la clasificación ecuatoriana.
El sector tecnológico también se ha visto beneficiado: la venta de televisores de alta definición, tablets y equipos de sonido creció un 35% en las últimas semanas, según datos de la Asociación de Comercio Electrónico de Ecuador. Los comercios reportan un aumento en la demanda de pantallas gigantes y dispositivos para ver los partidos en casa o en reuniones con amigos. Asimismo, el álbum de cromos del Mundial ha generado una fiebre coleccionista que moviliza a niños y adultos por igual en todo el territorio nacional.
El impacto económico del Mundial en Ecuador se estima en millones de dólares, considerando el gasto en viajes, turismo, tecnología y productos asociados. Analistas económicos proyectan que este impulso al consumo podría reflejarse en un leve repunte del Producto Interno Bruto en el tercer trimestre de 2026. Sin embargo, advierten que se trata de un efecto estacional que no debe confundirse con una recuperación estructural de la economía ecuatoriana, que enfrenta desafíos fiscales y de crecimiento de largo plazo.