El gobierno de Daniel Noboa ha iniciado negociaciones con China para obtener un financiamiento de 400 millones de dólares destinado a la construcción de plantas de energía solar en Ecuador. La medida surge como respuesta a los apagones masivos que sufrió el país en 2024, cuando la principal represa hidroeléctrica, construida por la empresa estatal china PowerChina, colapsó durante la severa sequía que afectó a la región andina.
Ecuador enfrentó en 2024 una de las crisis energéticas más graves de su historia reciente, con cortes de electricidad de hasta 14 horas diarias en varias provincias. La represa de Coca Codo Sinclair, que aporta aproximadamente el 40% de la generación eléctrica del país, redujo drásticamente su capacidad por la falta de caudal en el río Coca. Esta dependencia de una sola fuente hidroeléctrica evidenció la vulnerabilidad del sistema energético ecuatoriano frente al cambio climático.
Según reportó Gizmodo, la propuesta que Ecuador ha puesto sobre la mesa con Beijing incluye la instalación de parques solares en varias regiones del país, especialmente en la provincia de Imbabura y la región costera, donde la radiación solar es más intensa. El financiamiento provendría de la Exim Bank of China y formaría parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. El gobierno ecuatoriano busca diversificar su matriz energética para evitar futuros colapsos.
De concretarse el acuerdo, Ecuador podría comenzar la construcción de las primeras plantas solares a gran escala en el segundo semestre de 2026. Expertos en energía han señalado que, si bien la energía solar es una alternativa viable, el país necesita una planificación integral que incluya almacenamiento de energía y mejoras en la red de transmisión. La ciudadanía espera que estas inversiones pongan fin definitivo a los apagones que afectaron la economía y la vida cotidiana de millones de ecuatorianos.