Las comunidades indígenas de la Sierra ecuatoriana se preparan para celebrar el Inti Raymi, la fiesta del sol y la cosecha que marca el solsticio de invierno en los Andes. La celebración, que tiene lugar entre el 21 y el 28 de junio, convierte a ciudades como Otavalo, Latacunga y Riobamba en escenarios de música, danza y rituales ancestrales que fusionan la cosmovisión andina con tradiciones católicas heredadas de la colonia.

El Inti Raymi es una de las festividades más importantes del calendario indígena ecuatoriano, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador. En Otavalo, conocida mundialmente por su mercado artesanal y su feria de los sábados, la celebración atrae a turistas nacionales y extranjeros que buscan presenciar las coloridas procesiones, las danzas del "Pase del Niño" y las ceremonias de agradecimiento a la Pachamama por las cosechas recibidas.

Las comunidades kichwa-otavaleñas organizan eventos que incluyen la tradicional "Toma de la Plaza", donde grupos de danzantes vestidos con trajes típicos —bordados con figuras de animales andinos y flores— recorren las calles al ritmo de rondadores, quenas y bombos. Los rituales incluyen ofrendas de alimentos, chicha de jora y cuyes asados como símbolo de gratitud. Este año, las celebraciones tienen un significado especial tras la recuperación de espacios culturales que habían sido limitados durante la pandemia.

El Ministerio de Turismo de Ecuador estima que las festividades del Inti Raymi generan un movimiento económico superior a los 15 millones de dólares en las provincias de Imbabura, Cotopaxi y Chimborazo, beneficiando a artesanos, hoteleros y operadores turísticos locales. Las autoridades han dispuesto operativos de seguridad para garantizar el desarrollo pacífico de las celebraciones, que se extenderán hasta finales de junio con ferias gastronómicas y exposiciones de arte indígena.